¿QUÉ SENTIDO TIENE LA DIVISIÓN?

¿QUÉ SENTIDO TIENE LA DIVISIÓN?

Fragmentación en la tienda de aplicaciones: las apps de éxito tienen hijos

Bolt, Swarm, Facebook Pages, Hyperlapse… Cada vez más apps sacan nuevas funcionalidades o conceptos pero, en lugar de hacerlo en su app central, diversifican sacando distintas apps.

Iconos de varias apps de una empresa
Iconos de varias apps de una empresa | TecnoXplora

¿Cuándo una cosa deja de ser lo que es para convertirse en otra? ¿Cuándo algo se hace tan grande que deja de ser sostenible? No son preguntas retóricas ni filosóficas, sino dos cuestiones clave para desarrolladores de apps: identificar cuándo una nueva funcionalidad debe suponer en verdad una nueva app diferente a la original y cuándo el software que gestiona tu app es tan gigantesco que es inviable mantener todo dentro de una app con un tamaño aceptable.

Bajo esas dos premisas, tiene toda la lógica del mundo que un mismo desarrollador tenga diferentes apps para diferentes cosas, como por ejemplo Apple con Pages, Numbers o Keynote, el equivalente al Word, Excel y PowerPoint de Microsoft. Son tres apps de gestión ofimática, sí, pero para cosas diferentes: edición de texto, hojas de cálculo y presentaciones.

Lo mismo pasa cuando Google o Yahoo presentan multitud de apps para multitud de funciones: Drive, Gmail, Hangouts, Google +... O Yahoo Sports, Yahoo Weather y demás. Parece lógico pensar que funcionalidades tan distintas necesiten aplicaciones distintas.

Pero, ¿necesita un mismo programa como es Facebook tener un montón de apps para gestionar lo que gestionas en una misma interfaz en el ordenador? Hay una app para la red social (Facebook para Android e iOS), otra para los mensajes de la misma (Facebook Messenger para Android e iOS), una app experimental con una visualización distinta de la red social (Paper para iOS), una para administrar las páginas (Facebook Pages para Android e iOS) y otra centrada en fotografía y vídeos sociales (Slingshot para Android e iOS)

¿Es necesaria tanta diversificación? Hay cosas especialmente llamativas, como que Paper, exitosa en iOS, todavía no haya visto la luz en Android o, directamente, hayan optado por un único modo de visualización, el tradicional de Facebook o el innovador de Paper. O la coexistencia de WhatsApp y Facebook Messenger cuando son competidoras y pertenecen a una misma compañía, una por adquisición y la otra por desarrollo.

La única app que realmente tiene sentido como tal podría ser Home para Android porque es una utilidad exclusiva para móvil: un launcher que sustituye al de tu teléfono para que se convierta de facto en un Facebook-Phone.

El efecto para el usuario es engorroso: primero, tener que disponer de más espacio de almacenamiento para un mismo software repartido en trozos; segundo, necesitar más espacio en la pantalla del móvil para los iconos, o crear una carpeta común a todos; tercero, el usar apps diferentes para lo mismo cuando, además, la comunicación entre apps no es el fuerte de entornos como iOS, al menos hasta que llegue iOS 8.

Hay apps que tiene sentido que sigan siendo independientes, incluso aunque sus funciones se incorporaran al software central, porque fueron adquiridas y tuvieron éxito como apps independientes. Sería contraproducente por ejemplo que Yahoo asimilara Flickr o que Facebook asimilara WhatsApp

El caso de Facebook es el más sangrante, pero no el único.

Algo similar sucede con Instagram, también adquirida por Facebook. De un tiempo a esta parte ha lanzado dos complementos para su servicio de fotografías: primero Bolt (iOS), para enviar imágenes de forma instantánea a tus contactos, y después con Hyperlapse (iOS), para hacer vídeos a alta velocidad ¿Acaso ambas funcionalidades no podrían haberse incorporado a la app madre?

Por su parte Foursquare ha iniciado la misma senda con una reinterpretación de sí misma: años después del boom de su app, habían empezado a caer en el olvido y emprendieron una renovación en dos sentidos. El primero, renovar su app para intentar relanzarla, y después lanzar una nueva llamada Swarm (para Android e iOS) orientada, a través de la geolocalización, a lo social: si Foursquare es gamificación pura, Swarm es un giro hacia el ocio. Sabiendo qué hacen tus amigos y dónde están, apuntarte con ellos para quedar.

La idea es buena, aunque hayan tardado años en desarrollarla. La cuestión es, ¿merece eso una app diferente? ¿No bastaría con implementar la original aprovechando el diseño y combinar ambas funcionalidades, gamificación y socialización?

Las respuestas en cada caso son distintas. Posiblemente Facebook y sus funcionalidades sean tan grandes que resulte complicado meter todo en una misma app y hacerla usable en un entorno móvil, mientras que en casos como el de Foursquare, que lo que pretende es 'resucitar' una app que fue exitosa, sea una mera cuestión de marketing: si Foursquare está condenado, al menos que no arrastre a Swarm.

En cualquier caso, para el usuario, es una lata.

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