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NUEVO CEO Y NUEVOS PLANES

¿Qué está pasando con Foursquare?

No siempre es fácil sacarle rendimiento económico a tu aplicación, por muy popular que sea.

Logotipo de Foursquare Logotipo de Foursquare | Foto: Agencias

Bruno Louviers | @brunolouviers  |  Madrid  | Actualizado el 11/02/2016 a las 00:17 horas

Foursquare ha sido una aplicación imprescindible en el smartphone casi de cualquiera desde el lanzamiento del primer iPhone. Y pese a la larga vida de la app y de su ingente base de usuarios, los esfuerzos por monetizar la plataforma mediante anuncios y extendiéndose por otras aplicaciones no ha tenido un éxito apabullante que digamos.

Podríamos decir que Foursquare forma parte de un grupo de aplicaciones independientes que son demasiado grandes para su propio bien: las usa mucha gente, pero no hay manera de sacar dinero suficiente y menos aún beneficios para hacer que crezca de una manera sana y sin depender de inversiones externas.

Y eso es lo que precisamente ha conseguido hace poco, ya que un fondo de riesgo ha inyectado 45 millones para que Foursquare siga adelante.

Además de esto, o como consecuencia de ello, Dennis Crowley deja de ser CEO, puesto que pasa a ocupar Jeff Glueck. Crowley es uno de los cofundadores de la compañía, pero si las cosas no han ido del todo bien bajo su mandato, se le asigna un puesto como ejecutivo y listo. Junto a él, Steven Rosenblatt ha sido ascendido a presidente de Foursquare, que no es lo mismo que ser CEO, pero también mandará un montón (para entendernos).

¿Y de qué sirven estos nombres exactamente? De ejemplo de cómo una compañía que no va del todo bien recoloca a sus cabezas pensantes en puestos con nombres diferentes para crear una ilusión de cambio a pesar de que las cosas sigan funcionando igual.

Eso sí, al menos sabemos que quieren intentar cosas nuevas para sacar a Foursquare del hoyo metafórico en el que están metidos si no consiguen hacer que la app produzca pasta pronto. Entre la app homónima y Swarm, que ahora es la app que usa todo el mundo para hacer check-in y presumir de dónde cena y compra, la compañía quiere madurar haciendo uso de servicios ajenos y ofreciendo los suyos a cambio.

Según Crowley ha comentado, los acuerdos con Apple, Twitter y Pinterest cerrados el pasado año para compartir datos de dónde paran los usuarios es lo que más beneficios les ha dado con diferencia. Y pretenden seguir usándonos como mercancía con otras muchas compañías. Por mal que esto suene, es lo que hacen todas las empresas que ofrecen cosas gratis, como Facebook, Twitter y demás, así que tampoco hay que escandalizarse.

El otro objetivo es crecer por el lado de los negocios que usan aplicaciones como Place Insights o Places Database, para saber cómo funcionan sus clientes y tratar de usar sus localizaciones habituales para atraerlos -de nuevo o por primera- vez gracias a la sinergía de datos de usuarios entre otras apps.

El check-in, en cierta medida, es una cosa del pasado, no solo porque no le da un solo duro a Foursquare a la hora de la verdad, sino también porque su tecnología ha crecido lo suficiente para no necesitar que hagamos nuestra presencia pública de forma manual: ya saben de sobra dónde estamos al usar su aplicación u otras relacionadas que tienen trato con Foursquare.

Desde luego, es una forma de evolucionar para la empresa y una muy relacionada con la laxa seguridad que vivimos hoy en día. Por lo menos, estos nos lo dicen a la cara: nos usan para que los negocios sepan vendernos mejor sus productos. Ahora falta ver si eso es rentable del todo para ellos.

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