PELAZO PARA SIEMPRE

PELAZO PARA SIEMPRE

Las canas tienen los días contados: avanza la investigación para hacerlas desaparecer

¿Con el paso de los años tu pelo se blanquea y te sorprendes frente al espejo peinando cada vez más canas? Deja de pensar en tintes: científicos de la Universidad de Barcelona han encontrado un tratamiento de inmunoterapia que podría darle la vuelta a la tortilla y lograr que el pelo cano vuelva a colorearse con sus propios pigmentos.

Hombre con canas
Hombre con canas | Agencias

El suyo podría considerarse un caso de serendipia. Resulta que unos investigadores estaban trabajando para curar a 52 pacientes que sufrían cáncer de pulmón. Con el fin de ayudarles a enfrentar la enfermedad desarrollaron un tratamiento de inmunoterapia destinado a ayudar a que el propio organismo destruya a las células cancerosas en lugar de bombardearlas desde el exterior con agresivas sustancias químicas o radiaciones... pero encontraron algo muy distinto.

Empezaron los ensayos para comprobar si funcionaba y a qué precio, es decir, con qué efectos secundarios no deseados. Pero se encontraron con la sorpresa de que la inmunoterapia produjo un efecto secundario bastante beneficioso: hizo que los pelos canos recuperaran su color original. En concreto, los cabellos del 25% de los pacientes recuperaron su pigmentación -negra o marrón-. Aunque aún no se sabe qué mecanismo produce el cambio de color, la noticia siembra esperanzas para encontrar un remedio a las canas, según explicaban en la revista 'JAMA Dermathology', que publica el estudio.

Otros avances en la misma dirección

No es la única estrategia que podría ayudarnos a decir adiós para siempre a las canas. Hace unos años, un estudio publicado en la revista 'FASEB Journal' proponía combatir el blanqueo del cabello usando una pseudocatalasa modificada y activándola a través de luz ultravioleta. El tratamiento funcionaba gracias a que revierte la acumulación de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), una sustancia que de forma natural vuelve el pelo cano.

A esto se le suma que, el año pasado, investigadores británicos del University College de Londres identificaron por primera vez un gen de la canicie. Se llama IRF4 (gen regulador del interferón factor 4), y controla la producción y el almacenamiento de melanina, el pigmento que colorea el cabello, la piel y los ojos. Cuando el gen ordena que se deje de producir melanina en el pelo, éste se vuelve gris. Buena cosa ya que, si se descubre exactamente cómo funciona, se podría desarrollar una terapia génica para impedir que la cabellera se vuelva blanca al envejecer.

Aunque al final la estratagema puede que no nos sirva para esconder la edad si se cumple aquello que dice el refrán de que "la cana engaña; el diente miente; la arruga, no deja duda".

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